sábado, 17 de noviembre de 2007

Habemus Finisterre

Por fin, después de muchas complicaciones técnicas fuera de mi control (y con cierta premura de tiempo) el tercer capítulo de Finisterre, la novelita por entregas que estoy escribiendo y publicando en su propio espacio -- pueden hacer click en su título para verla, si es que no sabían- ya está en línea.

El otro día, uno de mis amigochos de aquí me dijo: "¿Y eso? ¿Para qué la estás escribiendo? ¿No tienes ya bastante qué hacer?"

Y sí, es cierto... tengo un cerro de trabajo, una novela nueva a medias, encargos de último minuto, (Bienvenidos a la vida del escritor freelance: soy un mercenario) una columna semanal en Milenio diario y, naturalmente, éste blog que es una de las raisons de'être de mis días muchas veces... pero no pude resistir la idea de contarla.

¿Qué es Finisterre?

Es muchas cosas.

Es un poco como jugar a contar cuentos de miedo y sorpresa frente a una fogata, como en los campamentos de mi infancia. Es un poco hacer ejercicio creativo para mi cabeza: me siento ante la pantalla y no planeo lo que voy a escribir, seguro encontrarán algunas inconsistencias y les ofrezco disculpas, estoy escribiendo sobre la marcha y de primera intención... pero la escritura es un músculo y se debe ejercitar. Así lo hago.

También es un mínimo homenaje a Daphne DuMaurier, que siempre fue una inspiración, y un guiño a otros narradores. Mi manera de darles un humilde ramo de margaritas. Y no sólo ellos. También hay otros guiños, llenos de complicidad y de cariño, pero esos son mucho más personales.

Eso es Finisterre.

Mi cartita de agradecimiento a este Finisterre donde ahora escribo.

¿Qué pasará?
No lo sé.
¿A dónde la llevaré?
No lo sé.
¿Concluirá?
No lo .

Solo me siento y tecleo. Poco a poco, la historia se va contando.

El tercer sueño dice la verdad.

1 comentario:

Viviana dijo...

Lo he seguido desde el principio. Me encanta la idea ypor supuesto tu estilo, lo sabes. T elo he dicho muchas veces.

Besitos y me voy a a leerla.l...