jueves, 1 de enero de 2009

2009: un jueves

Hoy amaneció con cielo raro (no salió el sol hasta mucho después de las ocho), pero con el clima inesperadamente benévolo, contra lo anunciado.

Audrey y yo nos levantamos tarde, nos hicimos los remolones, calientitos como bollos de crema en la camita. Tengo que terminar de desempacar y limpiar la casa (¡se va uno doce días y el efecto es de doce meses!) y mañana hacer super (no tengo nada en la nevera) y hacer la rentrée al mundo real.

Y es 2009.

Y diez años han pasado en un abrir y cerrar de ojos.

Qué rápido pasa el tiempo.

Audrey y yo fuimos a la playa a saludar al mar. Ella comió y luego hemos visto películas, sin atrevernos a movernos. No es el inicio de año más productivo del mundo, pero no voy a ostentar de hacer grandes actividades. Hoy es día de guardar.

Mañana es viernes. Mañana les cuento lo que hice, cómo lo hice y con quién.

Por mientras, sigo echando el tlaconete en el salón. Permiso.

Ah, y antes de que lo olvide: Esperanzado 2009.

4 comentarios:

@rgonauta dijo...

Definitivo: es obligatorio reconstruir la esperanza. 2009, parece ser un buen tiempo

@!e_ dijo...

La esperanza nos hace ver la situación de la vida de manera mas suave de como es... por que siempre tendremos la idea... de que podriamos estar peor...

FELIZ 2009

g. neidisch dijo...

Bonito: esperanzado 2009.
Cada año se me da por dar un cierto deseo adicional a lo estándar. Esta vez lo que deseo es "sentido común". Pasa tú a saber cómo leches llegó a mi cabeza, pero ahí estuvo y en (casi) todos los mensajes que envié.
Bueno. Un abrazo. Ayer también estuvimos hogareños. Jens te manda sus recuerdos. Los dos trabajamos hoy

patricia dijo...

Esperanzado, sí. Por acá también, porque hoy (que es 2), se necesita.
Besos
Patricia