miércoles, 7 de enero de 2009

Maricón


Según Wikipedia:
"Maricón es un adjetivo y sustantivo habitualmente de carácter peyorativo, originalmente aumentativo de Marica (a su vez diminutivo de María). Marica se usa como insulto grosero con los significados de hombre homosexual; hombre afeminado (que no significa homosexual, son términos relacionados pero no iguales), además de hombre de poco ánimo y esfuerzo.[1]

En España el uso de ciertos términos con carácter peyorativo pueden dejan de tener ese carácter según el contexto en el que se use. Es el caso de su uso en el lenguaje coloquial entre personas con gran confianza entre ellas en el que esos términos pueden ser un halago referido a la habilidad o astucia con que se ha realizado algo, un ejemplo son las frases: “que maricón eres/es”, “que cabrón eres/es” o “que hijo de puta eres/es”

Como insulto, "maricón" no significa solamente gay (hombre homosexual), sino persona con carácter afeminado (que en su persona, modo de hablar, acciones o adornos se parece a las mujeres). Se suele utilizar como reprimenda "qué maricón eres". También se usa con el significado de hombre mal intencionado.[2]

Ese sentido peyorativo de la expresión ha pasado incluso al lenguaje académico. Así, el Diccionario de la Real Academia Española define hasta la fecha (la edición vigésimosegunda, de 2001) la voz "maricón" de manera homofóbica: como sinónimo de ‘sodomita’ (definido como, ‘quien comete sodomía’). De esta manera, el diccionario da a entender que las relaciones sexuales entre varones homosexuales necesariamente se reducen al sexo anal, y éste es concebido como un pecado o un delito que se «comete».[1]

Este insulto español no tiene implicaciones de tortura o muerte, a diferencia de sus equivalentes en inglés (faggot: 'leña' de una hoguera inquisitorial);[3] o italiano (finocchio, 'hinojo', porque se cubría a los homosexuales con estas frescas hojas para que el suplicio de hoguera durara más tiempo. Es históricamente falsa la derivación ‘hombre que cae de hinojos’ (para realizar una felación), que no proviene de hinojo sino de ginocchio, ‘rodilla’)."

No recuerdo la primera vez que me lo echaron en cara. Tampoco recuerdo quién lo hizo (¿otro niño? ¿Un adulto? ¿Alguien de mi familia?) y la verdad es que tampoco importa.

A lo largo de estos (casi) treinta y cinco años, lo he oído tantas veces, que no me hace mella -- ya no. Pero no deja de sorprenderme, la facilidad con que se suelta en estos tiempos todavía, con el afán de humillar.

Personalmente, a mí no me hiere. A estas alturas del poema, ya soy de hierro ante estas cosas. Pero esto no quiere decir que olvide lo que significa y que deje de estar en contra del odio que conlleva.

A mí sólo me pueden llamar Maricón mis amigos, mirándome a los ojos. Mis enemigos me tienen que decir Señor y hablarme de usted, mirando fijo al suelo.

6 comentarios:

hugo dijo...

jaja, mirando fijo al suelo.

yo tengo muchos recuerdos rasgados por esa invectiva maricona de los compañeritos y aun de un tio culto, pero ebrio. saludos

musainvisible dijo...

BRAVO!
Te quiero
Maca

Patricia dijo...

Bien por vos y por ese último párrafo.
Un beso!
P.

Miguel Cane dijo...

Hugui, Maca y Patricia/Penélope:

Gracias. Ya lo ven. Uno que no tiene remedio, ni para lo uno, ni para lo otro.

;)

Miriam June dijo...

"A mí sólo me pueden llamar Maricón mis amigos, mirándome a los ojos. Mis enemigos me tienen que decir Señor y hablarme de usted, mirando fijo al suelo."


OWNWED!!!!!!

Miriam June dijo...

jajaja ..me trabe! OWNED!!