lunes, 5 de enero de 2009

Reyes

Ya conté en alguna ocasión, que no creo en los Reyes. Que de hecho, lo pasaba mal cuando era día de Reyes y que sólo me sentí contento hasta que yo mismo pude interpretar ese rol.

Ahora que veo a tantos padres que van, vienen, llevan, traen (vi ayer a un hombre llevar a lomos una moto para niño) con la ilusión de arrancar sonrisas, siento una extraña mezcla de ternura y compasión y también -- me sorprende su fuerza- de cierta inquina, aunque no se trata exactamente de rencor.

Aquí en España (en Gijón, que es lo que veo, mi pequeño microcosmos que refleja los efectos de un macrocosmos en escala) los Reyes son algo muy importante: un auténtico ritual que reúne a la familia, que se manifiesta a lo grande con cabalgata de Reyes y toda la cosa y que más allá del consumismo es algo casi icónico. Veo que todo mundo está feliz, y eso en cierta forma me compensa. Yo siempre tendré recuerdos inquietantes y hasta desagradables de las mañanas de reyes que viví: desencanto perenne y claro, la mala conciencia de no ser un hijo agradecido, que no supo conformarse con lo recibido jamás y que siempre acababa sintiéndose culpable y amargo.

La sensación permanece; no tan terrible como en su tiempo, pero está muy impresa en mí la huella. Aún me siento con algo parecido a la culpabilidad. Luego se me pasa, y lo olvido el resto del año. Supongo que es una especie de pequeño tributo que tengo que pagarle al tiempo.

Sé que hay muchos niños que despertarán sonrientes. Eso me reconforta, me da esperanza.
Evidentemente, yo ya no soy un niño. Ya no escribo cartitas, ni espero (ni merezco, tampoco) recibir nada. Y eso está bien.

El que yo ya no tenga fe en algo, cualquier cosa, no necesariamente implica que ese algo no exista.

Felices Reyes.

4 comentarios:

Paloma Zubieta López dijo...

Si los reyes se hacen rosca y no te traen regalito, vayan acá mis besos con magia. ¡Felices reyes!

Patricia dijo...

Yo diría que Audrey se merece un huesito de Reyes. Me parece. Se ha portado bien, pero le complica escribir cartas.

Acá abriremos una latita de atún tal vez... porque además es el cumpleaños de Penélope (la de verdad), que como buena señorita que es, siempre se porta bien (los otros dos no tanto, dice ella).

Un abrazo!
P.

g. neidisch dijo...

Un colega canario me co(me)ntaba ayer de su forma de celebrar Reyes en su pueblo.
Hoy también es la Navidad para los ortodoxos :)
Saludos

Miguel Cane dijo...

Paloma, Pé y Schorchi:

Gracias. No hubo nada de Reyes.
Pero de todos modos fui bueno.

Un abrazo grande!!!