sábado, 24 de enero de 2009

Yo, Dorotea

Mientras escribo esto, afuera sopla -- no, ruge- un ciclón.
Anunciaron vientos de 150 km/h.

Como saben, Audrey y yo vivimos en un último piso con terraza (y a una manzana del mar) y aunque el 99.9% del tiempo es una maravilla esta ubicación, hoy está resultando particularmente asustante, por que no para el viento y oigo su fuerza y me siento muy raro, como impotente, diminuto ante la naturaleza.

Me pregunto si Dorotea y Toto se habrán sentido igual. Ahora mismo, con esta madrugada rugiente -- no puedo dormir con este aullar constante- pienso en ellos (y en mis amigos de esta ciudad, que me dieron consejos de qué hacer: cerrar y asegurar puertas y ventanas, no encender muchas luces, meter todo lo que estuviera suelto en la terraza -- ahora mismo acabo de oír cómo una maceta que no pude meter se rompe contra el suelo, y eso que era pesada-, por lo que tengo la casa patasarriba) y espero poder conciliar el sueño.

Y si despierto, espero no hacerlo en Oz.

La verdad es que tengo mucho miedo, aunque trate de fingir que no. Dicen que mañana (¿hoy?) habrá amainado.

Espero.

UPDATE:

Estamos bien, sin mayor destrozo. Un macetero hecho añicos y mucha basura y agua, pero sobrevivimos.

¡Gracias por sus mensajes!

6 comentarios:

Dushka dijo...

Hey, check your email!

crishu dijo...

Hola!
ya te he visto en la tele! así que ya sé con qué voz con acento escribes tu blog, jeje.
Espero que no acabes discutiendo a la vez con varias personas, como acaba pasando en muchos programas.
Mucha suerte.

Patricia dijo...

Bueno, no fue necesario entonces golpear los tacones de los zapatos rojos, por lo visto?

Yo detesto las tormentas así. Me dan miedo. Por suerte no son frecuentes por este rincón del mapa, pero cuando hay.. uf!

Besos, me alegro que estén los dos bien.
P.

Unicornio dijo...

UUfff!!!

Comprendo tus sentimientos. En alguna ocasión nos agarró un huracán en proceso, y aunque alcanzamos un refugio, se siente como si todo a tu alrededor fuera a salir volando (incluyendo uno, por supuesto).

Qué bueno que se encuentren bien, macetas aparte. Cuídense mucho, eehhh?

Un saludo "venturoso" del

Airoso Caballo con Cuerno...

monserrat loyde dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
monserrat loyde dijo...

No sé por qué creí que Audrey era felina.
Saludos desde una Isla, donde los tifones (vientos huracanados) suelen asustarme y hacerme sentir tal y como tu lo describes ahora.
m.