miércoles, 28 de enero de 2009

Música para una boda

De todas las películas que vi en 2008, creo que posiblemente la que más me gustó (más me llegó) es Rachel getting married, la más reciente en el canon de Jonathan Demme.


La película me encantó -- aunque estoy perfectamente consciente de que no a todo mundo le gusta- por múltiples razones, pero no las voy a enumerar ahora (esto no es una reseña de la película), si no que voy a hablarles de la banda sonora de la película.


Como es de rigor en una película de Demme, la música es un factor importante, casi vital. De hecho, es un elemento que recorre el entramado de manera intrínseca: algunos de los actores son también músicos -- tal es el caso de Tunde Adebimpe, vocalista de la banda TV on the Radio, que interpreta al novio de Rachel Buchman (Rosemarie DeWitt)- y en la trama, aunque no se especifica, se da a entender que Paul Buchman (Bill Irwin) el padre de la familia, está relacionado con el mundo de la música, ya sea como ex-músico y/o como productor. Es así que figuras como la cantante de reggae Sister Carol East (que ya había aparecido en otros filmes de Demme, como Something Wild y Casada con la Mafia) y el célebre rockero inglés Robyn Hitchcock, participan cantando en el filme -- la escena en que Hitchcock interpreta su hit 'America' en vivo, durante la recepción nupcial está tan bien montada, que resulta conmovedora (Hitchcock también escribió una canción nueva, exclusivamente para la película).


El álbum de la banda sonora incluye además las piezas compuestas por Zafer Tawil para ser música incidental de la cinta y un exquisito número de jazz a cargo de Donald Harrison Jr., así como una versión a capella de un tema de Neil Young, que es una pieza clave dentro de la ceremonia.


Sin duda se trata de un disco interesante que amalgama una gran diversidad de géneros: reggae, rock-and-roll, acid house, trip-hop, e incluso, samba contagiosa para bailar. No es necesario haber visto la película para disfrutar la música, ya que ésta habla por sí misma.


La lista de temas es la siguiente:


1. Unknown Legend - Tunde Adebimpe
2. Wedding Waltz - Zafer Tawil
3. Kym's Homecoming - Zafer Tawil
4. America - Robyn Hitchcock
5. Here Comes The Bride - Brooklyn Demme & Barry Eastmond, Jr.
6. Rachel Loves Sidney - Donald Harrison Jr.
7. Samba For Shiva - Cyro Baptista & Beat The Donkey
8. Ethan's Theme - Zafer Tawil
9. Up To Our Nex - Robyn Hitchcock
10. Dread Natty Congo - Sister Carol East
11. Dancing With Shiva - Black Bombay
12. It's Been Done - Angela McCluskey
13. Lower Ninth Ward Blues - Al "Carnival Time" Johnson
14. In My Soul - Tavash Graham featuring Tamyra Gray
15. Trilla - Brooklyn Demme
16. Rachel Loves Sidney (Studio Version) - Donald Harrison Jr.


Y el álbum se descarga, íntegro, haciendo clic aquí.

Cuéntenme, si lo escuchan, qué les pareció. Y de la película (y del sensacional y doloroso y extraordinario trabajo intepretativo de Anne Hathaway) hablaremos muy pronto.

sábado, 24 de enero de 2009

Yo, Dorotea

Mientras escribo esto, afuera sopla -- no, ruge- un ciclón.
Anunciaron vientos de 150 km/h.

Como saben, Audrey y yo vivimos en un último piso con terraza (y a una manzana del mar) y aunque el 99.9% del tiempo es una maravilla esta ubicación, hoy está resultando particularmente asustante, por que no para el viento y oigo su fuerza y me siento muy raro, como impotente, diminuto ante la naturaleza.

Me pregunto si Dorotea y Toto se habrán sentido igual. Ahora mismo, con esta madrugada rugiente -- no puedo dormir con este aullar constante- pienso en ellos (y en mis amigos de esta ciudad, que me dieron consejos de qué hacer: cerrar y asegurar puertas y ventanas, no encender muchas luces, meter todo lo que estuviera suelto en la terraza -- ahora mismo acabo de oír cómo una maceta que no pude meter se rompe contra el suelo, y eso que era pesada-, por lo que tengo la casa patasarriba) y espero poder conciliar el sueño.

Y si despierto, espero no hacerlo en Oz.

La verdad es que tengo mucho miedo, aunque trate de fingir que no. Dicen que mañana (¿hoy?) habrá amainado.

Espero.

UPDATE:

Estamos bien, sin mayor destrozo. Un macetero hecho añicos y mucha basura y agua, pero sobrevivimos.

¡Gracias por sus mensajes!

viernes, 23 de enero de 2009

León Cobarde de Oz

Hace cinco años (o casi), entré con Benito Taibo a la Casa del Libro en la Plaza de Italia, aquí en Gijón. Era la primera vez que estaba en esta ciudad y la primera que entraba a esa librería, a la que ahora voy de vez en cuando a curiosear.

Benito compró varios libros y la empleada, cuando estábamos en la caja, le dijo que, por haber comprado tanto, le haría un regalo a él y a su hijo.

-Benito,- dije yo - esta mujer cree que soy tu hijo...

-Tú cállate. A partir de este momento, para todos usos y razones, tú eres mi hijo.

Y aunque no tenemos edad para ser pater et fils, en cierto sentido y todavía hoy, lo es.

*

Benito llegó ayer a Oviedo (a 28 km de aquí) para presentar, hoy, la Cátedra de Periodismo Cultural Paco Ignacio Taibo -- el primer homenaje formal que se le rinde al jefe en Asturias- en la Universidad de Oviedo. Será la primera vez en casi un año que nos veamos.

A Benito, que me conoció hace casi trece años en casa de sus padres (y célebremente me concedió el título de "Taibo balín" -- Si no hay un Taibo disponible para su presentación de libro o evento afín, le mandamos a éste- le tomé un gran cariño desde el principio.

También me llamó su "carnal", cosa que aún me considero, con orgullo.

Yo lo llamo León Cobarde de Oz, como un guiño cariñoso. Como una argucia afectuosa. Lo veré más tarde dar la conferencia magistral y tal vez pasemos un rato juntos este fin de semana.

Es uno de mis héroes. Y lo adoro. Y lo sabe.

Y estoy feliz de que haya vuelto. Lo echaba mucho de menos.
Siempre.

lunes, 19 de enero de 2009

Poe


Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
Thus much let me avow-
You are not wrong, who deem
That my days have been a dream;


Yet if hope has flown away
In a night, or in a day,
In a vision, or in none,
Is it therefore the less gone?
All that we see or seem
Is but a dream within a dream.

I stand amid the roar
Of a surf-tormented shore,
And I hold within my hand
Grains of the golden sand-
How few! yet how they creep
Through my fingers to the deep,
While I weep- while I weep!
O God! can I not grasp
Them with a tighter clasp?


O God! can I not save
One from the pitiless wave?
Is all that we see or seem
But a dream within a dream?

sábado, 17 de enero de 2009

En la Tele

Ayer fui a la TPA (Televisión Autonómica del Principado de Asturias) en mi primera intervención regular como colaborador invitado al programa De Tarde, un magazine de sobremesa, que conduce mi amiga Toni Rodero (claro, hubo enchufe. No lo niego, al contrario, humildemente lo agradezco).

Me divertí mucho al participar. Me gusta hacer tele -- cuando trabajé en el medio en México me lo pasaba muy bien y adquirí cierto desparpajo, que hoy se presta para "hacer mi personaje" y salir al ruedo.


No sé qué vendrá de esto. Pero lo cierto es que me lo paso muy bien. No me engrío, sé que me falta mucho para llegar. Que no soy el último cigarrillo de la fiesta... y tampoco me importa. Me siento muy honrado de compartir espacio con Toni, con la espléndida Eva Fanjul, y con los contertulios: Juan Carlos Gea y José Cezón, dos notables periodistas de esta localidad, que aportan su sapiencia y su bonhomía, donde éste advenedizo surfea con encanto por donde puede (sí. Ese es mi talento y ya lo saben: mera prestidigitación -- pero toma su tiempo y esfuerzo aprender a usarla) colar alguna impertinencia.

Es una página nueva. Me gusta. Es grande y nueva y en blanco. No sé qué voy a escribir en ella. Pero procuraré divertirme haciéndolo. Estoy hasta la peineta de dar vueltas y vueltas. Es hora de volver a sonreír. Aunque sea para los reflectores. Poco a poco, la sonrisa se vuelve real.

Eso lo sé de cierto, no lo supongo.

miércoles, 14 de enero de 2009

Música de Media Noche

y En 2005, año en que visité varias veces la ciudad de Los Ángeles, algunas veces, con amigos (Bobby, Julia, Chío, Óscar, Miss Jane) fui a algunos bares del Sunset Strip, a escuchar música en vivo y a tomar la copa.

Fue la ocasión de conocer algunas bandas, como la de la Arqueología Pop de hoy. Me refiero a Midnight Movies, formada en LA durante el cambio de milenio, pero con un sonido muy peculiar: el escucharlos es como haber cruzado una barrera del tiempo y estar de vuelta en 1968. Si uno cierra los ojos, casi podría jurar que está en alguna escena de Petulia. Es pop psicodélico, sicalíptico, hermosamente triste, maravillosamente armado. Algo que no es habitual escuchar en esta época, ni siquiera en los "círculos indie" -- esto es más que retro. Es como si Grace Slick se metiera bajo la piel de la vocalista y nos arrastrase por la guarida del conejo blanco.

La banda está integrada por la enigmática y bellísima Gena Olivier (voz y batería), Larry Schemel (guitarra, programación), Sandra Vu (coros, percusiones, teclados y flauta) y Ryan Wood (Bajo eléctrico, viola eléctrica). Todos ellos han mamado la leche nutritiva de la Velvet Underground y Lou Reed y Nico. De Jefferson Airplane. De The Moody Blues. Del mismísimo Donovan de la época del Hurdy Gurdy Man. De aquella banda casi desconocida llamada Pearls Before Swine. El aire siniestro de Bowie en Low. Bauhaus. Los Cocteau. La ola post-punk. Un poco de Ultravox. Un poco de Talking Heads. Y al mismo tiempo, son originales, intrigantes. Sus canciones pasan en un abrir y cerrar de ojos del pop californiano con sol en Malibú, a una invocación desoladora y siniestra en alguna torre derruída.

Los vi por primera vez en el Trobadour, con Jane. Ella había oído hablar de ellos y, sabiendo que me gusta la música de chicas (ojo, no sólo para chicas) me llevó. Acababan de grabar su primer álbum, homónimo. Y me impresionaron mucho. La soltura de Gena Olivier ante el micrófono, sin perder el ritmo de la batería, con su aire de reina del celuloide de una era anterior (yo estoy enamorado de Julie Christie). La voz en una copla bellísima y oscura llamada "Just to Play". Claro, me compré el primer CD en Tower (cuando aún existía, en Sunset Strip) y fui muy feliz. Tuve que volver a verlos, unos meses más tarde, en el Roxy, con otros colegas mexicanos a los que tuve prácticamente que sonsacar para que se aventuraran. Todos quedamos extasiados con su espectacular y monumental versión en vivo de "Nights in White Satin" -- que pueden descargarse aquí, tal y como se interpretó en su EP Nights, grabado en una de esas noches del Roxy en 2006.

Su más reciente álbum es Lion the Girl. Un disco más suave que el anterior, con una atmósfera muy bien establecida. La voz de Gena en control total (como si fuera Martha Davis, la de los Motels, aunque todavía con guiños a Grace Slick y a la diosa teutona) y las gracias oscuras presentes en cada composición, desde la que abre el disco: "Souvenirs", que es una pieza de pop excelente e inquietante.

Midnight Movies es una banda que está sucediendo, por lo que no debería tal vez ser tratada como pieza arqueológica. Pero es importante saber de dónde viene lo que ocurre y atrapa. Lo que se vuelve banda sonora de nuestras pesadillas. Y aquí está.

Los dos álbums se descargan, aquí.

viernes, 9 de enero de 2009

Cuando...

A veces pienso, en qué va a pasar cuando sea viejo.

Todo mundo me dice: "¡eres muy joven! ¡No tienes que pensar en eso!" -- La verdad es que ya no soy tan joven. Y supongo que debería pensar en eso, por que es inevitable que un día suceda.
Lo pienso, por que veo a mis padres. A los padres de mis amigos. A mis familiares, que tenían la edad que ahora tengo, en mi niñez.

Pienso en mis padres, que ahora ya están mayores. Me preocupa que ellos no tengan la seguridad que sus padres tuvieron, cuando tenían su edad. Por lo mismo, también algunas veces, como ahora, me preocupa qué va a pasar cuando yo sea cuando haya llegado a esa edad. Y no me refiero al sentido económico. Mientras tenga una cabeza que me funcione y dos manos para teclear (o la derecha para escribir) no me faltará qué comer o con qué abrigarme. Llevo más de una década haciéndolo y eso no es a lo que temo. La pobreza no me asusta tampoco: nunca he sido realmente rico (en dinero) y nunca me he muerto de hambre, tampoco.

En lo que pienso es, ¿quién estará ahí cuando ya no importe?

Me alivia que mis padres sigan juntos, después de tantos años. Supongo que es algo que da esperanza; no lo sé. Yo estoy lejos -- pero estoy lejos por que tenía que estarlo. Era parte de todo, de un plan no escrito. Estoy donde mi felicidad está. Yo no quiero irme de Gijón a ninguna otra parte, ni a Madrid, ni a Barcelona, ni a Nueva York, ni a Londres. Esta es mi ciudad. Ella me eligió hace casi cinco años (los proverbiales cinco años que decía García Lorca... ¡qué rápido pasan!) que vine por primera vez y hace casi dos que me adoptó en su seno. Es mi ciudad, es mi casa. Aquí vivo, aunque viva solo (bueno, ahora tengo a la Audrey, pero no me es eterna. También estoy consciente de ello).

Por favor, no se alarmen, no se aparten de la pantalla con miedo o con resquemor, o con inquina. No se interprete esto como un brote de melancolía. De hecho, estoy muy bien, no tengo ningún apuro apremiante ni nada por el estilo: la perrita y yo estamos muy bien y abrigados. Es sólo que pienso en otros días. ¿Dónde estaré? ¿Y cómo?

Mis padres, como dije, están juntos. Y tienen a mi hermana cerca. Y no es lo único que tienen (mi madre, en particular, ha sabido cultivar muchos cariños y sé que no estará sola jamás, ni aún si le llegara a faltar algún día mi papá) -- hay amistades, primos, muchos primos. Eso me tranquiliza un poco en mi distancia, en mi atalaya desde donde a veces sólo veo las nubes.

No ha faltado quien me diga, ¡pues búscate una pareja! -- y no. No es la solución. No necesito una pareja. De hecho, ahora mismo que no tengo nada, puedo darme el lujo incluso de ser soberbio y decir (como cuando era niño y me rehusaba a comer huevo pasado por agua) categóricamente: no quiero una pareja. Tengo, ahora mismo, el abrigo que necesito -- de mi familia a la distancia (ahora que ya no tengo familia en España), de mis amigos, tengo el amor incondicional de mi chaparrita (¡hubieran visto el salto que pegó directo a mis brazos cuando fui por ella!) y el cariño de amigos que están en otras partes del globo, muchos de los cuáles no tienen que verme para saber que pienso en ellos.

Pero, ¿cuando sea viejo? ¿Qué voy a hacer? Luego pienso, claro, que es tonto que piense eso. Pero lo pienso, cuando las noches son muy largas y hace frío. Mi hermana tiene su familia. Mis amigos tienen sus familias y de ningún modo podría atreverme a invadir esos espacios. Supongo que en unos treinta años (cuando tenga la edad que ahora mi padre -- afortunado él, de tener una mujer como mi madre, y no lo digo por que sean mis padres- tiene) si llego, habré hecho algo con mi vida. Pero también es demasiado lejos, demasiado tiempo.

Ahora bien, mientras escribo, reflexiono. No quiero que piensen que lo escribo para hacerles chantaje, para que me digan "¡ay pobrecitoooo!", me den palmaditas en la cabeza y me digan que voy a estar bien (Ya estoy bien, de hecho, ya lo dije). No quiero que piensen que estoy tal vez de modo inconsciente, buscando apelar a la lástima, o crear culpa o mala conciencia en nadie. Por que tampoco, ¿eh? Escribo esto, porque es en lo que estoy pensando. Perdón, pero no lo hago por nada ni nadie en particular. Y me irrita tener que explicarlo mientras escribo, para que no salten luces rojas en ninguna parte cuando me lean.

Carajo, a veces no sé ni lo que estoy pensando. O si debería escribir, decir, lo que estoy pensando. O no. Pero luego es demasiado complicado. Y eso. Eso. Cuando sea viejo, voy a ser un viejito bien a toda madre, con un lenguaje complicado, que habrá visto muchas películas y leído muchos libros y que se sentará como lo hacen esos paisanos ahora, en una banca del muro a mirar el mar. Y si lo hago acompañado, bien. Y si estoy solo, bien también. Ultimadamente, yo elijo. Y esto es lo que elijo.

Cuando sea viejo, les cuento.

miércoles, 7 de enero de 2009

Maricón


Según Wikipedia:
"Maricón es un adjetivo y sustantivo habitualmente de carácter peyorativo, originalmente aumentativo de Marica (a su vez diminutivo de María). Marica se usa como insulto grosero con los significados de hombre homosexual; hombre afeminado (que no significa homosexual, son términos relacionados pero no iguales), además de hombre de poco ánimo y esfuerzo.[1]

En España el uso de ciertos términos con carácter peyorativo pueden dejan de tener ese carácter según el contexto en el que se use. Es el caso de su uso en el lenguaje coloquial entre personas con gran confianza entre ellas en el que esos términos pueden ser un halago referido a la habilidad o astucia con que se ha realizado algo, un ejemplo son las frases: “que maricón eres/es”, “que cabrón eres/es” o “que hijo de puta eres/es”

Como insulto, "maricón" no significa solamente gay (hombre homosexual), sino persona con carácter afeminado (que en su persona, modo de hablar, acciones o adornos se parece a las mujeres). Se suele utilizar como reprimenda "qué maricón eres". También se usa con el significado de hombre mal intencionado.[2]

Ese sentido peyorativo de la expresión ha pasado incluso al lenguaje académico. Así, el Diccionario de la Real Academia Española define hasta la fecha (la edición vigésimosegunda, de 2001) la voz "maricón" de manera homofóbica: como sinónimo de ‘sodomita’ (definido como, ‘quien comete sodomía’). De esta manera, el diccionario da a entender que las relaciones sexuales entre varones homosexuales necesariamente se reducen al sexo anal, y éste es concebido como un pecado o un delito que se «comete».[1]

Este insulto español no tiene implicaciones de tortura o muerte, a diferencia de sus equivalentes en inglés (faggot: 'leña' de una hoguera inquisitorial);[3] o italiano (finocchio, 'hinojo', porque se cubría a los homosexuales con estas frescas hojas para que el suplicio de hoguera durara más tiempo. Es históricamente falsa la derivación ‘hombre que cae de hinojos’ (para realizar una felación), que no proviene de hinojo sino de ginocchio, ‘rodilla’)."

No recuerdo la primera vez que me lo echaron en cara. Tampoco recuerdo quién lo hizo (¿otro niño? ¿Un adulto? ¿Alguien de mi familia?) y la verdad es que tampoco importa.

A lo largo de estos (casi) treinta y cinco años, lo he oído tantas veces, que no me hace mella -- ya no. Pero no deja de sorprenderme, la facilidad con que se suelta en estos tiempos todavía, con el afán de humillar.

Personalmente, a mí no me hiere. A estas alturas del poema, ya soy de hierro ante estas cosas. Pero esto no quiere decir que olvide lo que significa y que deje de estar en contra del odio que conlleva.

A mí sólo me pueden llamar Maricón mis amigos, mirándome a los ojos. Mis enemigos me tienen que decir Señor y hablarme de usted, mirando fijo al suelo.

lunes, 5 de enero de 2009

Reyes

Ya conté en alguna ocasión, que no creo en los Reyes. Que de hecho, lo pasaba mal cuando era día de Reyes y que sólo me sentí contento hasta que yo mismo pude interpretar ese rol.

Ahora que veo a tantos padres que van, vienen, llevan, traen (vi ayer a un hombre llevar a lomos una moto para niño) con la ilusión de arrancar sonrisas, siento una extraña mezcla de ternura y compasión y también -- me sorprende su fuerza- de cierta inquina, aunque no se trata exactamente de rencor.

Aquí en España (en Gijón, que es lo que veo, mi pequeño microcosmos que refleja los efectos de un macrocosmos en escala) los Reyes son algo muy importante: un auténtico ritual que reúne a la familia, que se manifiesta a lo grande con cabalgata de Reyes y toda la cosa y que más allá del consumismo es algo casi icónico. Veo que todo mundo está feliz, y eso en cierta forma me compensa. Yo siempre tendré recuerdos inquietantes y hasta desagradables de las mañanas de reyes que viví: desencanto perenne y claro, la mala conciencia de no ser un hijo agradecido, que no supo conformarse con lo recibido jamás y que siempre acababa sintiéndose culpable y amargo.

La sensación permanece; no tan terrible como en su tiempo, pero está muy impresa en mí la huella. Aún me siento con algo parecido a la culpabilidad. Luego se me pasa, y lo olvido el resto del año. Supongo que es una especie de pequeño tributo que tengo que pagarle al tiempo.

Sé que hay muchos niños que despertarán sonrientes. Eso me reconforta, me da esperanza.
Evidentemente, yo ya no soy un niño. Ya no escribo cartitas, ni espero (ni merezco, tampoco) recibir nada. Y eso está bien.

El que yo ya no tenga fe en algo, cualquier cosa, no necesariamente implica que ese algo no exista.

Felices Reyes.

viernes, 2 de enero de 2009

Donde estuve, lo que hice...

Esta vez, la primera en mucho tiempo, estuve en Nueva York de vacaciones y no por trabajo, así que me encontré con suficiente tiempo como para hacer todas las cosas que siempre tengo ganas pero que no puedo, por una razón u otra.

Así, me fui a desayunar a Tiffany's (literalmente), como en la película. Era algo que hacía mucho tiempo no hacía y me gustó, me dio un subidón poder asomarme a sus aparadores como si fuera un poquito como Holly Golightly.

También pasé tiempo con mi prima, Sofía, con quien tengo un vínculo muy personal y particular. La quiero mucho (más incluso de lo que ella supone) y fue estupendo que pudiéramos estar juntos en esa ciudad que ella ha hecho suya.

También pude visitar a mis amigos los Straub, Peter y Susan y pasar una estupenda velada con ellos; visitar museos, librerías, galerías de arte, puntos turísticos, ver a otros amigos, celebrar con parte de mi familia (mis primas Paula y Cecilia y mi tía Cristina) en Princeton, conocer a gente que he admirado muchísimo y sobre todo, darme el gusto de ser completamente (o lo más parecido a completamente, dadas mis circunstancias reales) feliz.

Y es un placer poder compartir un poquito de esto con ustedes.

jueves, 1 de enero de 2009

2009: un jueves

Hoy amaneció con cielo raro (no salió el sol hasta mucho después de las ocho), pero con el clima inesperadamente benévolo, contra lo anunciado.

Audrey y yo nos levantamos tarde, nos hicimos los remolones, calientitos como bollos de crema en la camita. Tengo que terminar de desempacar y limpiar la casa (¡se va uno doce días y el efecto es de doce meses!) y mañana hacer super (no tengo nada en la nevera) y hacer la rentrée al mundo real.

Y es 2009.

Y diez años han pasado en un abrir y cerrar de ojos.

Qué rápido pasa el tiempo.

Audrey y yo fuimos a la playa a saludar al mar. Ella comió y luego hemos visto películas, sin atrevernos a movernos. No es el inicio de año más productivo del mundo, pero no voy a ostentar de hacer grandes actividades. Hoy es día de guardar.

Mañana es viernes. Mañana les cuento lo que hice, cómo lo hice y con quién.

Por mientras, sigo echando el tlaconete en el salón. Permiso.

Ah, y antes de que lo olvide: Esperanzado 2009.