lunes, 8 de diciembre de 2008

1980


Yo recuerdo el día en que John Lennon murió.

No sé por qué lo recuerdo, pero está muy claro en mi mente.

Yo tenía seis años, aún vivía en la primera casa de mi primera infancia. A veces sueño con los animales salvajes en esténciles en las paredes de mi habitación y en los monstruos de Plaza Sésamo (tótems buenos) y en Lynda Carter vestida como la Mujer Maravilla -- un poster que mi abuelo me compró cuando lo vimos en un puesto de periódicos- en ambos lados de la puerta. Recuerdo mi cama de latón -- la cama en la que dormí por más de veintiicinco años, y donde antes durmió mi bisabuelo y mi abuelo. A veces recuerdo los ruidos que hacían los muelles al irme a dormir, o los barrotes del pie, cuando tuve estatura para alcanzarlos (no fue hasta 2003 que la cambié por una cama tamaño king-size). Uno se acostumbra al arrullo de esos ruidos en la cama de siempre.

En lo que era mi mesilla de noche, en esa época de mi vida, había tres cosas siempre -- una radio, una jarrita de agua con un vaso (la solución ideal al grito nocturno de: "Mamáaaaaaa... tengo mucha seeeeeeeed!") y algún libro con ilustraciones o un cómic. La radio me acompañaba en la noche, mi papá la sintonizaba en la estación de AM (Radio Red, la original, para quienes la recuerdan) que transmitía las noticias, y radioteatros como La Tremenda Corte y era con lo que me acompañaba para dormirme -- hasta la fecha, necesito tener música o algo de ruido para dormirme.

El 8 de diciembre de 1980 fue lunes. Como hoy.
Había ido a la escuela, supongo que mi rutina no fue muy distinta a la que tenía en esa época de mi vida (aún vivian mis abuelos, no había nacido Mónica, aunque mi madre ya estaba embarazada): tarea, jugar, tele (¡Los Picapiedra!), cena, baño, leer, radio... y de repente, la voz en la radio anuncia la muerte de John Lennon. Y yo me pongo en alerta. Yo sé quién es John Lennon.

Recuerdo que ya era de noche. Que me levanté de la cama para decirle a mi madre, que habían matado a John Lennon. Ella estaba viendo las noticias en la tele. Recuerdo que estaba más impresionada que yo. Me imagino aún ahora, que significaba algo completamente distinto para ella, que para mí,por mucho que me hubieran gustado los Beatles, a los que descubrí siendo aún más pequeño.

Personalmente, nunca fui gran admirador de Lennon. Me gustaba Paul (por razones obvias) y cuando fui mayor y leí sobre su vida, pensé en Lennon como un ególatra genial, pero con muchas aristas crueles en su persona (lo que le hizo a Cynthia, por ejemplo)... sin embargo, adquirí una sensación de respeto hacia él que permanece aún ahora.

Sé que su muerte marcó a muchos y que ha tenido repercusión incluso en gente que en esa fecha aún no había nacido. Y que hoy, en muchas casas, en la mía, por ejemplo, sonarán canciones de los Beatles y de su inspiración -- magníficas canciones de amor, de protesta, de gozo y de tristeza- para conmemorarlo.

Como lo hace ese niño, que, entre el clic de la luz y el principio del sueño (¡ah, expolio del expolio!) apoyaba su cabeza en la almohada y escuchaba la radio, cobijado por las jirafas en la pared.

5 comentarios:

Paloma Zubieta López dijo...

También yo recuerdo aquel día en el que de pronto descubría la bestialidad humana con otra de sus caras, no se me olvida. Somos hijos de la misma generación y es una fortuna haberte encontrado. Gracias por los recuerdos y besos.

Filiberto dijo...

¿6 años? Ahora sí me sentí antiguo, Miguel. Yo me enteré de lo de Lennon en el radio de mi coche - ¡yo estaba en el penúltimo semestre de la carrera!

Saludos,

Pedro Bejarano dijo...

Yo me enteré hasta el otro día, el nueve, tenía casi once años. Me impactó mucho porque los beatles fueron la música de mi vida hasta ese momento, pero era anónima. justamente esa semana uno de mis tíos me comenzó a introducir en su historia y justamente, cuando hablábamos de su separación vino la muerte de John, y comenzó el vacío. Mi tio no contó más en un luto que duró mucho tiempo.

Para mi este es el día en que nací como beatlemano en pleno uso de conciencia

Saludos

Filiberto dijo...

Y cómo olvidar que un día como hoy, pero de 2004, mi admiradísimo guitarrista Dimebag Darrell (Damageplan, Pantera) fue asesinado de tres tiros en la cabeza, mientras estaba en el escenario, tocando con su grupo Damageplan. El asesino, un ex-US Marine llamado Nathan Gale, alcanzó a disparar un total de quince tiros antes de que un policía lo matara de un tiro en la cara. Gale tenía todavía 35 tiros en su arma automática, mismos que tenía la intención de disparar. Todavía no me queda claro porqué algunas personas tienen como máxima aspiración en la vida asesinar gente indefensa en público.

Saludos doblemente enlutados, desde la Gran Tenochtitlan.

Patricia dijo...

Yo estoy como Filiberto, un tanto traumatizada por lo de "tenía 6 años". Yo tenía 15 años.

Pero sí, recuerdo también esa noticia, los flashes informativos en la tele... Y si bien yo tampoco era super fan de Lennon, pese a andar en mis manos Double Fantasy como lo teníamos casi todos en ese momento, igual me pegó.

Porque era ser conciente de que se había ido uno de los "4", y peor aún, de esa manera tan sin sentido, tan enferma.

Parece mentira que ya hayan pasado tantos años.
Saludos
Patricia