viernes, 17 de agosto de 2007

Queremos tanto a Julie


No, no me refiero a Julie Andrews (una de mis personas -- que no cosas- favoritas) ni a Julie Christie (ya se sabe: I'm in love with... I'm in love with... I'm in love with... Julie Christie), sino a uno de mis amigos: Julián, a quien se le quedó el apodo de Julie precisamente cortesía de la Andrews. (Julián-drews, ¿ven?)

Yo quería hacer un retrato de Julián, como los que he hecho de mis otros amigos... pero no podía por una razón: Julián es muy tímido y no me deja tomarle fotos. La vez que más cerca estuve, sólo apareció la palma de su mano. Así que tendré que hacer mi retrato, con palabras.

A Julián lo conocí antes de haberlo visto. Fue cosa del mensajero instantáneo. En esa época (hablo de 2001 o 2002) todavía tenía relación con Marina, lo suficientemente estrecha como para mandarnos mensajes vía MSN. Un día, antes de Semana Negra, estando yo en México, contacté a Marina, pero no era ella, sino Julián quien me contestó. Se nos hizo fácil conversar por ese medio y así fue como comenzamos a tratarnos.

Pero si voy a ser honesto, entonces mi primer amigo en España fue él. Tan así, que fue un alivio poder ponerle rostro a las palabras en pantalla -- ya nos mandábamos e-mails, así que la amistad ya era e-epistolar, por así decirlo- la noche que llegué al Chamartín con los abuelos Taibo, un poco antes de conocer a Lusin, a Jack y a los otros amigos que fui haciendo en ese viaje.

Julián ya estaba ahí y a través de él conocí a su esposa, Coqui y dentro de Coqui, a Candela (sí, puedo decir que te conozco desde antes de que nacieras, pequeña). Nos reímos mucho; nos conocimos.

Julián es un hombre grande. No solo en el sentido físico (que lo es), sino grande en el sentido más específico de la personalidad. Su bonhomía es grande, su cariño es grande, su generosidad es talla XXL, su voluntad y su gentileza no tienen báscula que las pueda pesar.

Cuando llegué aquí, hace unos meses, ¿se acuerdan? Julián me trajo a mi casa. Fue el primer amigo que estuvo aquí, cuando todavía todo eran carpetitas de ganchillo y muebles de señora mayor -- cómo ha cambiado todo-; fue quien primero me tuvo a cenar en su casa (eso es absolutamente cierto), me prestó ropa porque yo era náufrago y él y Coqui me dieron té y simpatía la noche que me perdí y me caí en la calle.

Vestir al desnudo y dar de comer al hambriento, Julie.

Somos noctámbulos inveterados; tenemos en común el mismo sentido del humor torvo y nebuloso ("Señorita de Iberia, soy in-vá-lidoooo") y también un profundo cariño por lo que es Semana Negra y lo que nos ha traído a nuestras vidas. A mí me trajo amigos entrañables (ya parezco disco rayado, pero es cierto) y me trajo seguridad en lo que debía hacer. A él le ha traído significado a un aspecto grande de su vida -- al otro, el significado se lo da su compañera, Coqui, que es una verdadera maravilla en dos pies- y muchas más satisfacciones de las que deja ver, modesto que es el hombre, que es uno de los elementos indispensables de lo que ahora de expatriado, he venido a conformar como mi familia.

Somos legión quienes lo queremos. Y yo hoy, sin razón particular, quería decirlo.

Sin Julie, Gijón no sería lo mismo.
Y ya. Ahora dame un kleenex a mí también y vamos a por una gaseosa en el Don Ma.
Yo invito.

4 comentarios:

hanna berumen dijo...

Coqui y Julie,

por favor cuando visiten estas tierras mexicanas no dudeis en buscarme si necesitan algo porque en México apreciamos tanto los detalles a los que queremos que debemos de corresponder, mil gracias por cuidar al chico... besos y ya sabes Miguel que te quiero y extraño muchisimo.

Hanna

Anónimo dijo...

Amiguín: Me pillas recién levantado y todavía la neurona no se puso en su sitio, así que no sé que poner. Sólo decirte que es la mejor foto que tengo.Muchas gracias.
La gaseosa corre de mi cuenta, ¡¡faltaría más¡¡.Besos y abrazos.
Pd.- Eres grande, puñetero.
Un beso Hanna.

Mariluz Barrera González dijo...

Que rico es leerte Miguel... me das pequeñas luces de esperanza para pensar .... que la amistad existe y en verdad bien vale la pena.

Muchos besos.

YO SOY UNA MUCHACHA IGUAL QUE TODAS... IGUAL QUE TODAS...IGUAL, IGUAL... ME GUSTAN LOS AMIGOS PARA IR A PASEAR.....

ME ENCANTA...........SIMPLEMENTE ME FASCINA............ GRACIAS POR REGALARME ESTA HERMOSA CANCION.... MOTIVO POR EL CUAL ENTRO A LEERTE... :)

Viviana dijo...

Los amigos son las luces que iluminan la vida y nos devuelven lo mejor de nosostros mismos. Tú has sido uno de esos amigos conmigo. Me da gusto conocer a través de tu retrato a otro de estos amigos, de los que no hay muchos, en realidad.

Julián, gracias por ser tan buen amigo de Miguel, eso demuestra tu gran corazón.

Saludos desde México.