jueves, 21 de febrero de 2008

Él sueña despierto

No recuerdo cuándo fue que comencé a escribir historias. A imaginarlas.

Tal vez fue antes incluso, de empezar a escribir.

Soñaba despierto, contemplando las nubes desde la ventana. Fui un buen niño. No necesariamente "bueno" en el sentido de bondad y obediencia, que se nos inculca al crecer. Creo que fui un buen niño y creo que soy un buen hombre.

Todavía sueño despierto, como esta mañana, mirando el cielo completamente azul y sin nubes.

Cuando era más pequeño, algunas veces pensaba que era una manera de poder hablarle a Dios.

Hoy, que soy un hombre -- soy un hombre-, mi concepto de Dios es muy distinto al que tenía cuando me sentaba en la ventana -- a veces feliz, a veces llorando- a hablar con él. Sin embargo, creo que en una cierta manera es el mismo Dios. Y sigo hablando con él, haciéndole preguntas que las más de las veces no tienen una respuesta única o aparente.

Solamente soy una parte infinitesimal de un universo que me parece inmenso. Pero me gusta la parte que soy, la parte que me permite ser éste que sueña despierto. Que ha comenzado a reírse de nuevo (de sí mismo, del mundo. Con el mundo) y que siempre encuentra respuestas, aún después de hacer las preguntas, en la música, en los cúmulos de nubes, en los libros que lee, en las caminatas que da.

Y me gusta. Sigo soñando despierto.
Seguiré haciéndolo. Es lo que soy. Un soñador y poco más.

7 comentarios:

Ben dijo...

My dear, que hermoso post! Para mí ser un soñador es lo único que me mantiene sano. Nunca hay que dejar que los sueños nos abandonen porque ese día es cuando comenzamos a morir.

xoxoxoxo

g. neidisch dijo...

Qué bueno que ese soñador ya ríe de nuevo.
Soñar es baratísimo, y la neta es todo un lujo.
Espero que la risa haya regresado independientemente del color del cielo y las nubes.
:)

Perravida dijo...

Que hermoso blog...felicidades, llego a ti por Cuquita...
Yo tambien dizque le hago a la escibidera y sí, era una forma de aislarme de este mundo que me parecía oscuro, triste, y doloroso...ahora ya no lo es en absoluto porque di a luz a una extraña y bellísima criatura que me transformó por completo el día en que nació, me miró y yo sentí que vi de frente a Dios...

mil besos Miguel y felicidades de nuevo, es muy bello lo que escribes ojalá un día pueda escribir más como tú y menos como yo
;)

Emilio dijo...

No sé que decir. También yo me encuentro pensando mucho últimamente en Dios y en el universo. Me gusta estar aquí y tener mi espacio y mis afectos en medio de un espacio tan vasto... Un abrazo!

Viviana dijo...

Los sueños son lo que nos conecta con nuestro ser verdadero. Sigue compartiendo los tuyos, me encanta leerlos.

Creo que siempre has sido un buen hombre, que se conoce y se permite estar en el mundo. Eso es admirable y se refleja en el tipo de escritor que eres.

Te quiero mucho. Un beso

Sebastiana dijo...

I'll have a cup of tea and tell you of my dreaming. Dreaming is free...

Coz Blondie always makes me smile.

Dushka dijo...

El nino de la foto, eres tu?