lunes, 29 de enero de 2007

Otra lectura


Hace cosa de una semana o un poco más, Viviana me pidió prestado un cuento escrito por mí, para una clase/taller en la que ella participa y que versa sobre psicología y literatura.

Todo sucedió, porque estábamos conversando acerca de los temas que toca habitualmente su grupo (específicamente femenino, excepto el instructor, por lo que sé), surgió el tema que es, de cierto modo, el centro de una narración que escribí hace un par de años y a la que le ha ido bastante bien -- ganó un concurso menor por ahí- y que es, dentro de los cuentos cortos que he escrito, uno de los que más me gustan. [pueden leerlo, si les apetece, abriendo una nueva página aquí]

Le comenté que mi cuento existía, de lo que trataba (una especie de mirada alternativa y desde otra orilla al tema que iban a tratar esa semana) y se lo mostré. Luego entonces, ella me lo pidió prestado y lo llevó ante sus compañeras, con la idea de que lo leyeran y posteriormente lo comentaran. Le dije que sí, que encantado y se lo envié.

Posteriormente, me olvidé por completo del envío, del cuento y de todo, sumido como estuve en una de las semanas más estresantes del año. Así, hasta que este fin de semana, Viviana llegó a contarme del destino que había tenido mi cuento y cómo fue leído por gente que nunca me ha visto, que posiblemente jamás me había leído antes.

Nunca deja de sorprenderme la reacción de alguien cuando me lee.

Por una parte, como es natural, me siento halagado (¿a quién le podría interesar algo escrito por mí que no soy nadie, realmente?)... pero por otra, no puedo alcanzar a entender las reacciones que algo así provoca en otro que no me conoce, no sabe de mi inspiración, ni de mi proceso para crear el relato. Es algo extraordinario y misterioso.

Viviana me contó algunas de las reacciones: casi todas habían sido favorables (aún si la estructura del relato es - a propósito- nada lineal) e incluso, por lo que entendí -- aunque esto no me quedó muy claro- una de las lectoras, rompió a llorar.

(Sinceramente, espero no lo haya encontrado tan malo)

Esto me ha provocado una sensación extraña; una especie de elación y también, de humildad. Me parece un misterio inexplicable, el haber sido leído.

Es como un recordatorio de que todo esto (incluyendo éste blog) es, ha sido, será leído.

Y me estremece, me entusiasma y me deja tembloroso... mas no con temor.

Sino, cosa extraña, sintiéndome muy honrado. Inmerecidamente.

8 comentarios:

lusín dijo...

hola, miguel.
he vuelto a pamplona. todo bien, aunque mucho trabajo, en breve rescataré un hueco para una carta larga. ¿qué tal tot? espero que bien. ¿cóm van esos preparativos?

abrazos

Mariluz Barrera González dijo...

Miguel, he leído tu blog, y comparto contigo esa sensación estremecedora que te produce el escribir y sobre todo la sensación que provoca el impacto que causa nuestro sentir en los demás. En Junio del año pasado inicié como colaboradora en un Diario de mi península y realmente ha sido una experiencia gratificante. Me describo como un espíritu amurallado e intento en mis escritos plasmar en voz alta mis pensamientos y el de muchos compatriotas en un paìs donde hablar y decir lo que sentimos no se ha vuelto una opción.
Un saludo afectuoso desde esta hermosa ciudad amurallada.
Un beso.

http://mbgenvozalta.blogspot.com

Viviana dijo...

Miguel:

Realmente, la agradecida soy yo, de que me hayas permitido (tan generosamente) compartir tu cuento con el resto del "grupo ailes", como cariñosamente nos hemos denominado en estos 5 años de sesiones quincenales y de lecturas compartidas. Desde luego, faltan todavía muchas opiniones del resto de las integrantes, pero imagino que serán tan entusiastas como las que hasta ahora me han dado.
Y tienes razón, las cosas, las palabras se lanzan al mundo y en cierto sentido dejan de pertenecernos...y no sabemos en forma de qué van a regresar, o si lo harán algún día. Ya ves, en una de esas te echas al bolsillo a unas buenas fans, que te sigan en tu camino de letras como hemos seguido a otros.
Un beso, con mucho cariño
Viviana

Miguel Cane dijo...

Lusin:

Sip. Nos escribimos.
Tou biem.
Qui fort!

Bss

M

Miguel Cane dijo...

Mariluz,

Como corresponde, he devuelto el favor y me he asomado a tu blog.
¡Es una experiencia interesante y muy rica!
Felicidades.

Sobre el oficio de escribir: sí, es una obsesión, que trasciende nuestras propias fronteras y que no deja de sorprendernos.

Una vez más, te congratulo y me pongo a tus ordenes. Un cariñoso saludo hasta la hermosa Campeche.

(que por cierto, es un lugar que un día iré a conocer -- espero)

MC

Miguel Cane dijo...

Viv:

No hay nada qué agradecer.
Mas por el contrario; el que alguien tenga fe en las palabras de uno, es mucho más de lo que te puedes imaginar.

Que este relato mío haya hablado a personas tan distintas y tan ajenas a mí (siendo un texto muy cercano a mí, siendo mi creación por así decirlo, un trozo de mis emociones y mi imaginario) y les haya dicho algo, es una misteriosa y fascinante recompensa.

Muchos besos,

M

Ben dijo...

HMMM! Desde la primera vez que leí ese relato tuyo me enamoré de su forma indefinida y sus palabras vibrantes.

Excelente trabajo amigo

Mariluz Barrera González dijo...

Miguel mil gracias por tu visita, en el blog hay un nuevo espacio creado a partir de conocerte, pues te considero un ser sensible y valioso. "Gente Interesante, Espacios Interesantes"
Y Espero pronto visites Campeche, un hermoso lugar que vale la pena conocer.
Un abrazo.