lunes, 26 de noviembre de 2007

Megalópolis, mon horreur

De repente me descubro odiando esta ciudad.

Será que ya perdí la costumbre del tráfico masivo, la contaminación, los tumultos, la histeria, el malhumor...

O será que no tengo mucho amor en estos momentos, para dar.

En fin... (y apenas es lunes)

Yo, El Cascarrabias.

11 comentarios:

Cuquita la Pistolera dijo...

Sí, sí, esta ciudad es horripilante, horrible, espeluznante. Pero la adoro.
Besos

blog de respuestas dijo...

Hola Cane,
he leido tu blog (y debo decirte que me ha gustado muchisimo) porque me encuentro haciendo una tarea sobre ellos, quisiera me contestaras unas preguntas, están en este blog desde donde te escribo. ojalá pudieras ayudarme.
Caro

blog de respuestas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sebastiana dijo...

Yo descubrí que la solución es el singalong... canciones chafonas que te sabes por azares del destino. Al menos te distraes un poco del tráfico y del humor.

Sebastiana dijo...

del mal humor.. jaja

Ben dijo...

No eres el único, my dear, yo la odie al punto de encerrarme hasta que ya no pude soportarla más y regresé a mi verdadero hogar.

Besos

Unicornio dijo...

Estimado Don Miguel:
Pero, ¿por qué descubrió esto que nos comenta? ¿Está Ud. en algún interdicto emocional? ¿Será por lo que nos confía, que no hay amor para dar? ¿Quizás el "jet-lag" no ha dejado de hacer sus estragos?

¿O será que el jamelgo cornúpeta que esto escribe también acaba de llegar de una ciudad bastante dañada (y lo peor es que estaba como su nombre lo indicaba: Villahermosa) y por eso veo a esta Muy Noble y Muy Leal Ciudad como algo mágico e inmarcesible (tan sólo imagínese: aguantar tantos Pejegobiernos seguidos... ¡algo mágico debe de tener!)?

En fin. También lo entiendo. El cansancio y el reencuentro con algo conocido que, de súbito, a nuestro pesar desconocemos, nos puede pesar en el alma.

Que este martes el espíritu se encuentre más dispuesto, ecuánime y sereno, son los mejores deseos del

Defeño (por el momento) Unicornio.

Champy dijo...

si.....que malhumoradito eh!

Anónimo dijo...

Han convertido a esta urbe en la Ciudad de la (Des)esperanza.

Así la bautizaron ellos, ¿no?

luz de luna dijo...

parece que esta maldicionn de los expat. nos persigue a todos cuando regresamos a nuestra anterior casa... Muchos saludos y besos, espero que el mal humor pase al momento de convivir con tus amigos.

Patricia dijo...

Me imagino el golpe, viniendo de donde venías... ES grande y alocada esa ciudad; viniendo de donde yo venía también me lo pareció.

Me gustó, sin embargo... pero no sé si viviría allí.

Besos
P.