martes, 5 de septiembre de 2006

Jardines Grises



"it's very difficult to keep the line between the past and the present... you know what I mean?"
- Little Edie Beale




Tal vez hayan oído hablar de este documental, realizado por los famosos hermanos Maysles (los mismos de Gimme Shelter). A mediados de los 70, estos cineastas descubrieron, guiados por un artículo en el periódico a Edith Bouvier Beale y su hija Edie, parientas de Jackie Kennedy, quienes llevaban más de dos décadas de vivir en la inopia en Grey Gardens, su finca de veraneo en Long Island, la misma que se encontraba casi en ruinas.

Es así que nace Grey Gardens, una cinta que a lo largo de casi dos horas (que pasan volando) nos muestra cómo viven (y de hecho sobreviven) estas dos mujeres, oscilando entre los recuerdos de su vida glamorosa y la total decadencia en la que se mantienen, unidas por una extraña codependencia y sí, también por un estrecho vínculo de amor/odio.

Donde "Big Edie" soñó alguna vez con ser cantante, en su vejez depende por completo de la atención de su hija, "Little Edie", quien parece al borde de la histeria, mas no una histeria agresiva, sino más bien de un estado alucinante que trasciende una categorización simple. Los Maysles las retratan tal como son, con toda su ternura y su locura y eso hace que la experiencia de ver el documental sea algo absorbente, conmovedor y casi casi morboso -- ¡esta es gente real!... o lo era. Si a eso agregamos las tres décadas transcurridas del rodaje y el hecho de que ya han muerto las protagonistas (cuya vida cambió notablemente toda vez se estrenara la cinta, convirtiéndose en hit instantáneo con seguimiento de culto y toda la cosa), es también un poco como contemplar fantasmas.



No deja de asombrarme la penetración e influencia de Grey Gardens. Principalmente entre el público anglosajón, pero también entre la gente sensible: ¿qué es esto que vemos? ¿Un espejo? ¿Un atisbo a posibilidades de futuros inciertos? ¡Son gente como uno! Pero a un mismo tiempo son mucho más... o se convierten en mucho más, gracias al medio al que trascienden.

Ha sido tal el poso que ha tenido esta historia de dos mujeres únicas que ha dado origen a un furor en la moda (Todd Oldham y Michael Kors se declaran rendidos admiradores de Little Edie y su estilo ecléctico de vestir, con pañoletas en la cabeza y suéteres al revés), creando un derelict chic aún antes que se pusiera de moda; también existe un
musical que fue un éxito en la reciente temporada Off-Broadway y el muy talentoso cantante Rufus Wainwright le rinde homenaje tanto a la cinta como a las divas arruinadas (y de paso, a Muerte en Venecia) en su muy hermosa canción Grey Gardens (si quieren descargar el MP3 para oírla hagan click
aquí)


A título personal, lo que a mí más me impresiona, es cómo lograron, pese a todo, tener una existencia plena, aún en medio de la ruina: ¿Porqué cuando alguien tiene una enfermedad mental en lugar de darle atención, lo condenamos a la expulsión?

Las dos Edies fueron sobrevivientes. No sé cómo lo hicieron, pero eso, más allá de cualquier otra cosa, cualquier morbo o curiosidad o culto fílmico, es lo que me hace sentir un brillo de admiración por lo que fueron y cómo se levantaron de sus cenizas para poder seguir viviendo.

4 comentarios:

lusín dijo...

Uuuuummm... Sunea muy interesante, a ver si me puedo descargar el documental. un abrazo

Miguel Cane dijo...

Lusin:

Muchos de vuelta. Tal vez te guste.
¿Qué tal la canción?

Ya me contarás.

Aslan

Anónimo dijo...

Me gusto el documental pero no me gusta Dylan concuerdo con Roncagliolo

Miguel Cane dijo...

Hola, anónimo.

Pues celebro que te gustara Grey Gardens. Reconozco que es un placer adquirido, pero a la larga, vale mucho la pena.

Sobre la controversia de Dylan en el blog de Santiago... me parece que hay mucha gente estúpida que busca pretextos en cualquier parte para externar su idiotez y cerrilidad, así que agarrarse de Dylan para decir pendejadas, me parece algo barato... pero así es esto de la blogósfera.

¡Saludos!
(Y a la otra, déjame un nombre, ¿no?)