jueves, 7 de septiembre de 2006

Una voz llamada Judy Collins

Hoy desperté pensando en Judy Collins.
Y soñé con su voz.
En parte, esto es culpa de Mariano, y por lo mismo, este post es para él.

No recuerdo cuándo escuché por primera vez a Judy Collins. Debo haber sido muy pequeño; pero en casa teníamos discos suyos.
A mi abuelo Miguel le gustaba su voz y recuerdo muchas de sus canciones como acompañamiento a las kodachrome de mi infancia, especialmente aquellas anteriores a su partida. Recuerdo que, cuando fui adulto y descubrí a Joni Mitchell -- en aquellos días en Washington DC, viendo la nieve dar paso a los cerezos en flor- me sorprendió que fuera ella la autora de Both Sides Now, cuando siempre pensé que era un tema de Judy Collins.
Sorpresas, sorpresas.


Recuerdo también, de esa época, que no sólo me impresionaba su voz, sino su belleza serena, regia (y sí, un poquito triste). En una Navidad mis padres le regalaron a mi abuelo (al que yo también llamaba "Papá") el álbum Hard Times For Lovers de Judy y me enamoré no sólo de una de sus canciones (Dorothy) sino también de la imagen en la portada: su belleza me remitía a mi madre, pero era muy diferente.
Desde entonces Judy fue una especie de tótem bueno que con su voz me ha hecho compañía por muchos años y que no falta nunca en casa, ni en mi iPod... oírla es confortante como un abrazo cariñoso, como estar con mi Papá, sentado en la alfombra de la sala, tratando de descifrar esos ojos azules y escuchando la voz, siempre esa extraordinaria voz.

Hoy pensé en cuáles serían, si fuera yo a hacer una lista de Top-5, mis canciones favoritas de Judy Collins.
Y fue muy dificil, ¿eh?

Por lo mismo, al mejor estilo de Rob Gordon (alter ego de Nick Hornby, que conste), inauguro las listas en este blog con Miss Collins.
Pueden hacer click en el título de la canción para escucharla y/o descargarla y conservarla. Si la conocen y la quieren, la recordarán. Si esta voz es desconocida para ustedes, entonces disfruten la experiencia del descubrimiento:

1) Song for David
[originalmente escrita por Joan Baez; una de las más bellas canciones de amor que se hayan escrito]

2) Bread and Roses
[escrita por Caroline Kohsleet con letra de James Oppenheim; originalmente un poema. Es hoy día un himno feminista y en su momento, una canción de huelga]

3) In my life
[de Lennon y MacCartney. Una de mis favoritas de los Beatles]

4) Just Like a Woman
[Soy de los que gustan de Dylan... aunque me gusta mucho más cuando no canta él]

5) My Father
[Esta la elegí por evidentes razones sentimentales. La letra es muy hermosa y acertada, y ciertamente me identifico con ella ahora, después de tantos años y tanto que ha ocurrido, ocurre, ocurrirá]

y a manera de bonus prize, una que no pude resistir:

6) Dorothy
La canción que hice a mi abuelo repetir tantas y tantas veces en el tornamesa, hasta que nos la aprendimos de memoria.


Me siento feliz de tener a Judy Collins entre las muchas cosas que tengo hoy en la vida, como marco de referencia no sólo a un tiempo dichoso, sino a una artista extraordinaria que hoy celebro, con un afectuoso abrazo extensivo a todos ustedes... y esperando que llegue hasta los bosques de Harper, también.

5 comentarios:

lusín dijo...

Yo, la verdad, no sé si alguna vez he oído a collins. Ya sabes que soy dilaniano, mucho, pero me gusta cuando canta él. Ahora reescucho a buckley (hijo). Hay voces que son eternas.
The queen is dead, y todos los sabemos... :)

lusín dijo...

mil abrazos

Miguel Cane dijo...

Querido Lusin,

Pues si no la has oído, date el chance de escucharla. Te garantizo que no vas a arrepentirte de asomarte a esa voz.

Otros mil de vuelta, pequeño león.

M

emejota dijo...

Querido Miguel:

no había leido... pero ya ha llegado ;)

Ha llegado a los Bosques de Harper porque acabo de venir de allí (luego te escribo)

¿Sabes? Los Bosques de Harper aparecen en "The wonder years" como símbolo, como santuario de todas las infancias. Y Judy Collins canta "In my life" allí, entre los árboles, en dos episodios. Allí se dan su primer beso Winnie y Kevin y junto a Paul marcan sus iniciales en el tronco del viejo árbol. Y su desaparición para construir un centro comercial de cemento y metacrilato representa el paso de la inocencia a la vida adulta. Pero las iniciales perduran en una losa de cemento, ajena a los clientes que van con sus carritos. Nos cuesta salir de los Bosques de Harper. Yo necesito volver a veces. Y a veces me gustaría que no pasara nunca...

Gracias de corazón por la dedicatoria. Y un fuerte abrazo.

Miguel Cane dijo...

Querido Mariano:

Por nada, más por el contrario.

Sé a lo que te refieres sobre los Bosques de Harper. En mi caso personal, los bosques de Harper son el aparador de Tiffany's [en La Semilla del Diablo y Desayuno con Diamantes] y la casa de la Señora Robinson en El Graduado, entre algunos otros símbolos.

Como decía, Tótems buenos.

Y ya sabes, éste es también, si tú así lo quieres, un rincón de tus bosques.

Otro abrazo de vuelta,

MC