Girls on film: Una mujer descasada
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Mientras la comunidad cinematográfica le responde con desconcierto y furia (Susan Sarandon y Meryl Streep fueron las primeras en condenar el comentario -- de hecho la primera sentenció que si ese es el futuro que la WB ofrece a las mujeres, a ella no le interesa trabajar para el estudio-), yo vuelvo mis ojitos a una época en que el destino del cinema comercial no era decidido por focus groups ni por adolescentes babosos y sexistas: los años 70.
En particular, pienso en una de mis películas favoritas, dirigida por Paul Mazursky, An Unmarried Woman (Una mujer descasada) que se estrenó en 1978 -- no parece tanto tiempo, ¿verdad?- y protagonizada por Jill Clayburgh y Alan [mi ídolo] Bates.
Siento también, no sin cierto pesar, que una película así, no se podría filmar hoy en día, al menos no al amparo de un estudio establecido (en este caso, fue la 20th Century Fox).
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Erica y Martin Benton (la Clayburgh y Michael Murphy) son un matrimonio de clase media-alta (burgueses, como diría alguno) que vive con su hija de dieciséis años, Patti (Lisa Lucas) en un luminoso apartamento cerca del río Este. La convivencia entre ellos es ostensiblemente armoniosa; él es corredor de bolsa y ella trabaja medio tiempo haciendo relaciones públicas para una galería de arte. El resto de su vida está dedicada a ser ama de casa, esposa y madre -- no necesariamente en ese orden-. La vida sexual con su marido es a todas luces plena y todos los canales de comunicación parecen abiertos. Erica es una mujer de varios intereses y con muchos niveles: se puede advertir, por ejemplo, su complejidad y sensibilidad, en una escena icónica de la película: una mañana, sola en casa, baila acompañada de una pieza de Tchaikovsky, vestida sólo con ropa interior.
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Un día cualquiera, después de comer juntos en una cafetería de Greenwich Village, Martin le informa a su esposa que ha estado viéndose con otra mujer, una tal Marsha, a la que conoció en Bloomingdale's y que esto, que comenzó como un tonteo llano, ha derivado en que se ha enamorado y no sabe qué hacer. Erica, impactada, hace acopio de toda la gracia que puede en ese momento y lo manda a la chingada sin alzar la voz, alejándose con la cabeza en alto... hasta llegar a la siguiente manzana, donde sin poder evitarlo, vomita [Cuando vi la película por primera vez hace algún tiempo, me pareció un momento extraordinariamente sincero y sin melodrama. Yo habría hecho lo mismo, y seguro, tú también].
A partir de ese momento, comienza el viaje de redescubrimiento de Erica.
Los primeros dolorosos pasos después del abandono: el miedo, la desazón, la curiosidad, la culpa, la furia, la ternura, la depresión, la solidaridad.Rodeada por sus amigas, por su terapeuta (una deslumbrante interpretación a cargo de Penelope Russianoff, que era la psicoanalista de Mazursky en la vida real) por su hija y por la ciudad, esta mujer resurge como un fénix, de entre las cenizas.
Aprende a amarse, a hacer el amor, a percibirlo, a percibirse. Así entra en su vida Saul Kaplan (Bates, en toda su gloria) un pintor británico, que sin ninguna pretensión, le ofrece la oportunidad no sólo de probar una nueva relación: también le sirve como referencia para constatar que ser un espíritu libre no es un defecto.
Aprende a amarse, a hacer el amor, a percibirlo, a percibirse. Así entra en su vida Saul Kaplan (Bates, en toda su gloria) un pintor británico, que sin ninguna pretensión, le ofrece la oportunidad no sólo de probar una nueva relación: también le sirve como referencia para constatar que ser un espíritu libre no es un defecto.
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Comentarios
Aqui......mmmmmmmmmmmmmmm.. me produce mucho ruido.
De estos idiotas no se puede esperar otra cosa, su función es hacer lana y si nosotros esperamos que ellos esperen o quieran otra cosa pues desde ahi estamos mal.
De estas 2 fulanas ninguna me entusiasma nadita.
Los 2 titulos me parecieron igual de malos, y me dió tristeza por Jordan en el caso de valiente, pero pues él lo hizo y ni gas.
Susan y Meryl son otro nivel, pero tambien ellas podran decir misa y vetar a quien quieran y hacer el ruido que quieran y manifestarse donde quieran...y no conseguiran nada.
A ellas les encnata tambien el gas y por eso siguen, que bueno por ellas. Jessica a diferencia que mando a todo mundo a volar, y ya no se preocupa por esas nimiedades en las que sabe no conseguirá nada.
De Una mujer descasada...recuerdo haberla visto hace...ufff.siglos.
Ya me metiste la curiosidad y la conseguiré para verla nuevamente.
Complertamente de acuerdo respecto a la epoca.