lunes, 2 de julio de 2007

Amor, Warhol Style



Aunque mucha gente no comparte esta idea, yo estoy firmemente convencido de que Andy Warhol era un auténtico genio que logró encapsular el modo de ser y pensar de generaciones enteras aún antes de que éstas existieran.

Lo que es más, yo siento que era casi, casi, vidente.

Esto se me ocurre al releer La Filosofía de Andy Warhol: de A a B y viceversa (hay edición en español por Tusquets, muy recomendable) y en uno de sus apéndices, el hombre de timidez legendaria, habla sin tapujos sobre sus diversas apreciaciones acerca del amor y los disparates que la gente hace en su nombre. Aquí, una de sus reflexiones:

“Las relaciones amorosas tienden a complicarse demasiado y eso no vale la pena. Pero, si por alguna razón, sientes que realmente lo vale, entonces debes poner exactamente la misma cantidad de tiempo y esfuerzo en tu relación, que la otra persona involucrada. En otras palabras: yo te pago si tú me pagas”.

Estas palabras suyas vuelven, mientras mi amiga La Flaca (prodigio femenino que no excede los 56 kilos), quien en cuestiones sentimentales es la persona más sofisticada que conozco, me expone su dilema, aún antes de expatriarme.

Desde hace algún tiempo, ella sostiene apasionante relación amorosa con un hombre que por razones diversas – entre ellas distancia geográfica - no puede estar a su lado. No obstante, ambos dicen amarse y yo no lo dudo para nada: los efectos se ven en su cara al hablar de él, describir telfonemas espectaculares y tiernas charlas vía Messenger.

Sin embargo, como Penélope, ella tiene otros pretendientes más inmediatos; si bien, siente que ninguno le acaba de gustar. ¿Entonces? Mi pregunta resulta algo ingenua mientras explica: “si no puedo estar con el que quiero, pues tengo que aprender a querer con el que estoy.” ¿Y se puede? Aquella me mira un momento, apura su Chai-Latte, se toca el pelo.

“No sé,” dice. “Hasta ahorita, nomás no.”

"¿Entonces?"

"Yo amo a mi hombre. Mi hombre me ama a mí. He tenido que aprender a ser paciente."

¿De veras el amor existe o sólo nos enamoramos de la idea del amor?

En todo caso, mi estado no es muy distinto: hace ya mucho tiempo, una mañana, tras semanas de zozobra, descubro que estuve enamorado de una noción romántica, no de una persona en sí.

Esto no significa que no sienta nada, sólo que no es lo que en un principio creía.

¿Igualdad de tiempo y esfuerzo, Andy?

Viéndolo bien, La Flaca está contenta con su étrange affair, manteniéndose fiel en el corazón a ese otro distante, aún si físicamente acompaña a esos que la invitan a cenar.

Es uno de esos despropósitos que hacemos por amor, como dice el libro: el amor intangible es muchas veces más excitante que el real; la fuerte atracción que surge entre dos personas que no pueden estar juntas es una forma de amor igualmente válida.

Lo que yo quiero, sin embargo, es otra cosa muy distinta. Ella es afortunada al ser espléndidamente correspondida por su bien amado, aunque no esté ahí. upongo que a mí e gustaría ser más que correspondido, objeto de afecto. Pero tampoco tengo urgencia. Ya me hice a la idea de que lo mismo, igual no sucede y no importa, hay muchas alternativas.

Ergo, esta también es una verdad tangible como una lata de sopa, Master Warhol.

4 comentarios:

Senses & Nonsenses dijo...

enamorarse de alguien siempre es enamorarse de la idea del amor. no desvirtúa lo que crees que sentiste, aunque ahora necesites creer que ya no sientes lo que al principio creías.
espera, que me hago un lío.
lo de pedir lo mismo que se da, quizá sea lo más justo, pero hablar de justicia en el amor tpc tiene mucho sentido.

si a tu amiga la vale, pues vale.
pero deberíamos separar todos el amor, el sexo, la fidelidad. tendemos a mezclarlo todo.

un abrazo.

Ricardo J. Román dijo...

"Las relaciones amorosas tienden a complicarse demasiado y eso no vale la pena."

Creo que mientras más se acerca el conflicto en las relaciones, más rápido se juntas las cosas para que se dé unan esas dos personas.

Es muy interesante tu análisis.

Saludos!

Vulcano Lover dijo...

Pues yo lo que pienso es que lo único que me ha enseñado a amar ha sido amar de verdad... claro que amar de verdad no es algo que uno busque o elija, más bién es algo en lo que la vida nos elige. pero ante la duda, mejor siempre tomarlo y correr hacia delante. Si no es amor, al menos, aprenderemos algo sobre él.

Besos

CRISTINA dijo...

Interesante lo que cuentas, Cane. Y también los comentarios. Complicado y eterno el tema.
Llevaba unos posts de retraso y estaba leyéndolos ahora. Me ha encantado el de la Marcha del Orgullo y eso que escribes al final y que nos podríamos aplicar todos en muchos aspectos: "poder decir, aquí estoy, así soy..."
Un beso